Sí, las tarjetas de crédito pueden crear adicción. Las personas que tienen una deuda alta -generalmente proveniente del uso de las tarjetas de crédito- se benefician de hablar de su problema con otras personas. Esa es la justificación de la existencia de organizaciones como Deudores Anónimos. Abajo las señales que la organización sugiere pueden indicar que una persona está en el camino de convertirse en un deudor compulsivo.
Señales de endeudamiento compulsivo
1. No tener clara su situación financiera. No conocer el balance de sus cuentas, gastos mensuales, la tasa de interés mensual de sus préstamos, cargos, o las obligaciones contractuales.
2. Frecuentemente “olvidarse” de cosas como libros, lapiceras o pequeñas cantidades de dinero prestadas por amigos o por otros, y no devolverlas.
3. Pobre hábito de ahorro. No planificar el pago de impuestos, planes de retiro u otros gastos no recurrentes, pero predecibles. Después, sorprenderse cuando llegan a convertirse en una deuda. Una actitud de “vivir el hoy, no importa el mañana”.
4. Compras compulsivas: imposible dejar pasar una “buena oferta”, gastar sin control, dejar etiquetas en la ropa para poder devolverlas, no usar las cosas que ha comprado.
5. Dificultad en cumplir operaciones financieras básicas u obligaciones personales y/o un sentido desproporcionado de logro cuando dichas obligaciones se cumplen.
6. Tener un sentimiento diferente al comprar cosas con crédito, que al pagar con efectivo, un sentimiento de estar en un club, de ser aceptado, de ser una persona adulta.
7. Vivir en un caos y drama alrededor del dinero: usar una tarjeta de crédito para pagar otra, cheques que rebotan, siempre enfrentando una crisis financiera.
8. Tendencia a vivir en el filo: viviendo entre un cobro y otro. Tomando riesgos con la salud y la cobertura del seguro del carro. Emitiendo cheques y esperando que aparezca el dinero para cubrirlos.
9. Sentirse molesto e inhibido -injustificadamente- cuando se está teniendo una conversación normal sobre dinero.
10. Sobre-trabajo y sub-ganancias: trabajar horas extra para ganar dinero a fin de pagar a los acreedores. Uso ineficiente del tiempo al tomar trabajos por debajo de su perfil y nivel de educación.
11. Dejadez para cuidar y valorarse a sí mismo: viviendo en una privación auto-impuesta, negándose sus necesidades básicas, a fin de pagar a sus acreedores.
12. Sentimiento de esperanza de que alguien va a encargarse de usted, si fuese necesario, entonces saldrá de sus problemas financieros. La idea de que siempre habrá alguien a quien recurrir.
Aquí pueden encontrar la página de Deudores Anónimos (inglés)