Comenzaron las Olimpiadas de Londres 2012 y ya hay atletas que se han consagrado y otros que ya deben estar de vuelta a casa algo tristes.
Es interesante cómo existen diferencias notables entre cada uno de los deportes dependiendo si son vistosos o no. Bueno, la vistosidad es relativa y se relaciona con los intereses de cada sociedad. En Venezuela, el hecho de que nuestro baloncesto no haya clasificado le quita interés a la competencia que se lleva a cabo; es decir, la competencia de baloncesto no será vista sino por aquellos que realmente les gusta el deporte y no por todos los que nos sumaríamos a ver el espectáculo de La Vinotinto.
La cosa es así para el resto de los países, en EE.UU., por ejemplo, el ténis de mesa no es tan seguido porque no conocen ninguna estrella nacional. Cosa distinta en China.
¿Qué consecuencias genera lo anterior? Pues que se crean mercados en torno a esas disciplinas deportivas que son explotados por empresas privadas y hasta algunas públicas para posicionar los productos que los atletas usan durante la competencia. En Venezuela ya veríamos más anuncios con Greivis Vásquez.
Pero no todos los deportes generan mercados atractivos, el comportamiento es diferente en cada sitio.
Existen deportes que son una mina de oro para las empresas porque en sus entornos son muy practicados, el perfecto ejemplo es la Natación y el Remo en EE.UU.
La natación es ampliamente apoyada por las empresas porque existe un mercado gigante en ella:
- Más de 90 millones de estadounidenses la practican.
- El tamaño del mercado de trajedebaños es de US$1.400 millones al año.
Esto es maravilloso para los atletas de élite que la practican porque las empresas les ofrecen excelentes contratos de patrocinio para que ellos usen y promocionen sus productos. Ryan Lochte, el que recientemente derrotó a Michael Phelps, gana US$2,3 millones al año sólo por ese concepto,
Según FORTUNE Magazine, las marcas que apoyan a Lochte son de la talla de Speedo (US$500.000+bono por medalla), Gatorade (US$500.000+bono por medalla), Gillete (US$300.000), Nissan (US$300.000+ vehículo), AT&T (US$250.000) y tiene otros ingresos que le hacen llegar a la mencionada cifra. Les dejo la biografía de Lochte para que vean que ya tiene tiempo en el negocio: http://es.wikipedia.org/wiki/Ryan_Lochte
Por otro lado se encuentran deportes como el Remo. Los atletas de élite de EE.UU. que participan en las Olimipiadas de 2012 no tienen el gran apoyo privado y deben procurarse los recursos para llegar a la magna cita. EE.UU. es uno de los pocos países en donde su gobierno NO destina un sólo dólar para apoyar a los atletas olímpicos. Entérense.
El Comité Olímpico Estadounidense (USOC), levanta fondos por diversas vías y apoya a la Federación de Remo de EE.UU. (US Rowing) con una contribución insuficiente, ya que los fondos levantados son repartidos equitativamente entre todas las disciplinas olímpicas, lo cual deja a las menos atractivas a la intemperie y a las grandes les da un apoyo que bien no requieren para sostenerse. El reto es que el dinero faltante sea conseguido por cada federación con ingenio y talento. Y así lo hacen y vaya éxito.
Estos atletas deben trabajar como cualquier mortal para vivir la vida y si quieren ir a las Olimpiadas deben realizar maromas para conseguir los fondos que faltan. Es muy común arreglar eventos para levantar dinero como la famosa U.S Rowing Cup, un torneo de golf de caridad. Revisen este enlace y percátense:
http://www.usrowing.org/events/GolfFundraiser.aspx
Mientras que Ryan Lochte gana US$200.000 al mes, una chica del equipo de remo sólo puede aspirar a US$400-1000 mensuales como estipendio garantizado por la Federación (US Rowing). Del remo no van a vivir porque no es un deporte de masas. Pese a todo, siempre están en la pelea y en Beijing2008 se llevaron varias medallas.
La moraleja: si las federaciones deportivas se pusieran de acuerdo y aprendieran a levantar fondos nuestros atletas tendrían el dinero para vivir de su arte, porque el dinero no alcanza para todo y hay necesidades acuciantes en estas latitudes. La concertación entre Federaciones Deportivas y la empresa privada es lo que garantiza el éxito deportivo y personal de los atletas, un ejemplo claro: La Vinotinto del Fútbol y Empresas Polar.
Nunca puedes lograr resultados diferentes haciendo lo mismo.